Bueno o casi.
Ya nada queda de esas tiernas memorias de una sana Mischa Barton interpretando a una
problemática pero pobre Marissa Cooper, porque la chica traía problemas
pero sabíamos entenderlos... la comprendíamos, hasta la queríamos ¿no?
Según los medios, paparazzis y varias otras personas que pasaban por ahí, Mischa caminaba tranquilamente ebria por las calles de Londres, tambaleándose, afirmandose de todo y finalmente desplomándose en su caro auto, para quedar topless (A.K.A. Mostrando su parte superior, sin su ropa)
¿Adorable, no, Mischa?
Ay, Mischa, cada vez me recuerdas más a la adorable niña que vomitaba en sexto sentido, ambas tienen tanto en común, partiendo porque ambas me matan de miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario